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11 señales de que eres un padre sobreprotector (y qué hacer al respecto)

¿Alguna vez has seguido a tu hijo por el patio de recreo? Es probable que quisieras protegerle de no dar un mal paso y caerse, pero hay una línea muy fina entre el cuidado amoroso y la sobreprotección y lamentablemente, muchos padres la cruzan sin darse cuenta.

Recuerda que tu rol como padre no es crearles una zona de protección rodeada por tus brazos, sino prepararles para salir al mundo, ser buenas personas, pero también individuos sanos y muy fuertes, capaces de enfrentar adversidades por sí solo. Si no le das a tu hijo la independencia adecuada, puedes estarle haciendo un gran daño. Aquí algunas señales que pueden indicar que estás siendo sobreprotector.

11 señales de que eres un padre sobreprotector

  1. eliges a los amigos de tu hijo o lo diriges hacia amistades con niños particulares.
  2. No les permite realizar actividades por su cuenta, como pasear al perro, andar en bicicleta, arreglar su bicicleta, etc.
  3. Monitoreas constantemente a tu hijo. Crees que pasas por un padre que se preocupa por su hijo, pero vas más que los demás padres a la escuela, preguntas por las calificaciones, vas a las prácticas deportivas aunque no estés obligado, etc.
  4. Evitas que cometan errores cuando puedes ver que van a cometer un error de bajo riesgo. Por ejemplo, no permitir que tu hijo de cinco años ponga ketchup a su comida.
  5. No les permites ir a las casas de tus amigos sin ti.
  6. Las pijamadas en otras casas o campamentos nunca se permiten durante su infancia.
  7. Cuando han pasado tiempo fuera de tu vista, comienzas a hacerles un interrogatorio, exigiendo detalles de todo lo que hicieron.
  8. Les impides fallas, por lo que si hay riesgo de error en un proyecto, les impides participar en él. Dices que lo haces porque no quieres que tu hijo sufra una decepción, pero le estás dañando.
  9. Tú tomas sus decisiones por ellos. Por ejemplo, no les permites elegir si pueden caminar a la escuela o tomar el autobús. Tú solo quieres mantenerlos a salvo así que decides qué es mejor para ellos.
  10. Siempre te ofreces como voluntario para servir en el aula de la escuela o para acompañar los viajes escolares porque deseas “estar atento a lo que sucede en la clase de tu hijo”.
  11. No les permites tener secretos o privacidad. Que tu hijo te guarde un secreto es para ti un pecado capital porque debe contarte todo.

Cómo dejar de ser un padre sobreprotector

Si te viste reflejado al menos en la mitad de los 11 ejemplos antes expuestos, entonces eres un sobreprotector. Si no les permites a tus hijos vivir las consecuencias naturales de sus actos, estás convirtiéndote en el principal obstáculo para su desarrollo como persona.

¿Qué hacer? Comienza a aflojarle la rienda a tu hijo, de manera razonable y calculada. Definitivamente hay un equilibrio entre la crianza protectora y la sobreprotectora. Permitir actividades y exponerse a experiencias de bajo riesgo es una buena manera de comenzar. Fomenta la independencia, ya que ayuda a los niños a desarrollar su confianza y autoestima. Permite los fracasos en los jóvenes y ayúdalos a saber cómo superarlos. Prepáralos para fallar y perder, y hazlos fuertes para volverlo a intentar y ganar. Te harán sentir orgullosa u orgulloso.

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