Reflexiones

Los mejores consejos para la vida

Amor, Mujer

¡Amar a los 40 años es bueno para tu piel y para tu estado de ánimo!

No te prives de vivir un sentimiento tan extraordinario como el amor, mientras más ames, más joven y bella te sentirás y te verás todos los días. Para las mujeres, los 40 años son un hito, a esa edad muchas han visto a sus hijos crecer, están haciendo vida en sus trabajos, han tenido algunas decepciones y tienen la oportunidad de enamorarse cada día.

Las mujeres de 40 saben lo que quieren y la madurez solo hace que el amor sea un poco más especial. A los 40 años, una mujer debe estar dispuesta a reinventarse y a redescubrirse, encontrando un nuevo significado de la vida. Esta edad no es para darse por vencido, sino para aprovechar las oportunidades que por miedo o por compromiso no se tomaron en el pasado.

Una mujer de más de 40 puede viajar, adquirir nuevos hábitos, hacer nuevas amistades, ser guía para otros y disfrutar de lo mejor de la vida sin presiones. A esa edad, las mujeres han tomado las riendas de sus vidas y no aceptan que nadie les diga qué hacer. Básicamente se puede disfrutar de lo mejor de la vida.

Son cuatro décadas llenas de experiencias de vida con las que las mujeres pueden decidir a quién entregar el corazón con libertad y sin miedo. ¡Mujer, no le tengas miedo al amor, porque a él no se le huye, se le abraza con ternura!

Para quienes con más de cuatro décadas se encuentran solos, nunca ha habido mejor oportunidad para encontrar un amor bonito, sano y equilibrado. Y para quienes permanecen casados, esta es una etapa para amarse intensamente, con respeto y sin desenfrenarse; es un período de mucha paz.

El amor embellece el rostro. Las mujeres enamoradas se ven radiantes, no por nada las embarazadas siempre lucen así, es porque están llenas de amor. Si quieres verte más joven, ama y deja que te amen. El amor no trae angustias ni mortificaciones, viene acompañado de risas, de ternura y de bienestar en general. No hay tónicos, ni cremas ni lociones que se comparen con el poderoso efecto que el amor puede tener en el rostro de una mujer.

Si una mujer pasa la mayor parte del día amargada es porque está falta de amor. Necesita flores, cuidados, atenciones y detalles que le alegran el día. Pero si no hay quien se ocupe de cumplir con todas estas tareas, también se vale amarse a uno mismo, porque con el amor propio el rostro también se hermosea y el estado de ánimo se eleva.

Hay que quererse y dejarse querer. La vida es corta y dedicarse al odio y a la amargura no es provechoso, pero el amor nos lleva lejos, nos eleva y nos sustenta. Tal vez el amor sea lo único eterno.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén