Reflexiones

Los mejores consejos para la vida

Reflexiones

El tamaño de una mentira se mide por el largo de la explicación y el ancho de la excusa

¿Sabías que el daño que te haces y que le haces a los demás con las mentiras es considerablemente alto? Si bien es cierto que las mentiras sirven de tapadera para lograr un fin o para evitar alguna mala situación, también es cierto que cuando estas se descubren causan tal alboroto que nos hacen pensar en si el fin justificaba el medio. Pues bien, para ti que mientes o para ti que deseas saber cuándo alguien te miente, es hora de conocer cómo medir el tamaño de una mentira.

La mentira es como un pastel, ya que de acuerdo al tamaño sabremos cuantas personas podrán comer de él. La única diferencia que existe entre una mentira y un pastel, es que el pastel deja un sabor delicioso y dulce en la boca, mientras que la mentira solo deja amargura que incluso se siente por mucho tiempo y es difícil de quitar.

Existen personas que solo sirven para mentir, lo hacen en todo y para todo, tanto así, que es difícil incluso para ellos reconocer cuando algo es verdad o solo parte de su engaño. Para ellos su secreto mejor guardado es “Si crees tu propia mentira todos la creerán también”.

¿Pero de qué sirve tanto engaño? Vivir una mentira es como vivir en la nada, es simplemente creer una fantasía que jamás te llevará a alcanzar el éxito real para el que fuiste predestinado. En su lugar, solo consigues tapar momentos reales y reemplazarlos por otros falsos que aunque te den cierta alegría por un segundo, luego terminarás con sufrimiento y llanto.

Hay formas en las que podemos reconocer qué tan mentirosos estamos siendo, y esto lo hacemos midiendo el tamaño de las excusas y las explicaciones.

Si nos toma tanto explicar una misma cosa, sin duda estamos construyendo todo un mundo de mentiras. Y es natural, pues lo menos que queremos es que esta se caiga, por tanto, levantamos bases sólidas de engaños, muros reforzados de mentiras, titánicos techos de excusas, todo lo que necesitemos para que al final exista una mentira llena de capas y capas para que la persona a quien le mientes, tarde mucho tiempo en dar con la verdad.

Y ¿Qué ganas con esto? En realidad nada, porque cada persona vive su vida por sí misma y un día descubrirán al menos una fracción de tu mentira. Quizás hagas un gran trabajo y nunca se enteren de la realidad en su máxima expresión, puede que esto incluso te haga sentir grande porque no fuiste descubierto “del todo” pero sin embargo, tu vida estará siempre llena de engaños y esto jamás te llevará a ser una persona exitosa y feliz, sino una persona triste y desdichada.

Para las personas honestas, lo único que deben saber, es que si una persona se esmera tanto por darte una explicación sobre cualquier cosa y te está llenando de tantas excusas, es muy posible que te esté mintiendo.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén