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Los mejores consejos para la vida

Familia, Mujer

El parto es la única cita a ciegas en la que puedes estar seguro de que conocerás al amor de tu vida

Para muchos, las citas a ciegas son un riesgo con baja probabilidad de beneficio. Pero cuando se trata de dar a luz sucede todo lo contrario: de repente te das cuenta que el amor a primera vista sí existe.

Las madres entran con dolor a la sala de parto y salen completamente enamoradas de allí. Aunque el dolor puede prevalecer luego del parto y vienen los trasnochos y mucho estrés, como mujer te sientes inspirada por el amor más puro y genuino que has sentido en toda tu vida.

Muchas personas se irán y llegarán a tu vida, pero tu hijo es para siempre. Eso lo sabes desde el primer momento en que le ves, cuando todavía estás impactada por el milagro de la vida. Es completamente asombroso ver como una criatura tan especial e importante nació de ti. Hasta ese momento seguramente tenías muchas dudas y miedos, pero en ese instante solo puedes estar enamorada.

La espera para muchas madres se hace larga ¡Cuánto antes quieren conocer a su bebé! Y cuando este finalmente llega, no importa qué tan altas fueran las expectativas de la madre, algo es seguro, las superan con creces.

El amor de madre no puede ser descrito en palabras. Poetas, psicólogos, historiadores y artistas lo han intentado y han logrado expresar y comprobar algunas verdades, no obstante, es un amor tan puro que se escapa del cuerpo y la imaginación.

Solo cuando eres madre, entiendes cuánto te amó tu mamá. Dejas a un lado el egoísmo y la apatía y por primera vez el amor de tu vida te hace sentir que puedes ser una mejor persona y que si algo tan especial salió de ti, seguramente puedes lograr todo lo que te propongas.

Las madres de todas las épocas, de todas las culturas, han sido inspiradas por sus bebés a realizar grandes proezas. Quien se creía cobarde se convierte en valiente, quien era egoísta aprende a negarse a sí misma y quien se regodeaba en su arrogancia aprende humildad. Los hijos son la mayor lección de vida a través del amor.

Nadie sabe la capacidad de amar que tiene hasta que tiene un hijo. Ser madre es una de las cosas que nunca estará sobrevalorada, pues es una experiencia que te marca para siempre desde el primer momento. Tu hijo es una extensión de ti y de alguna manera a donde quiera que vaya, llevará tu corazón.

Puede que tengas que afrontar desafíos enormes y que algunas noches quieras dormir un poco más, pero ten la seguridad que todo lo que das a tu hijo te lo retribuyes a ti misma, pues sin darte cuenta, él o ella te están convirtiendo en una mejor persona.

Hay quienes sueñan toda su vida con ser mamás, a otras las toma por sorpresa, cualquiera sea el caso eres bastante afortunada. La vida te ha premiado y esa pequeña sonrisa echará raíces en tu corazón para siempre.

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