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Familia

El mejor tipo de padre es el que predica con el ejemplo

No hay padre más sabio que el que enseña a su hijo a través del ejemplo. Porque para enseñar, más que palabras y discursos, se necesita carácter y una vida bien llevada.

Las palabras no tienen mucho eco en la mente de un niño si las acciones las contradicen. Los niños son muy observadores y aprenden de lo que ven, así que si por un lado le dices a tu hijo “no mientas”, pero por el otro te desentiendes de tus responsabilidades con mentiras, no esperes criar a un príncipe de la verdad si no a un pequeño mentiroso.

Tu hijo será tan sincero contigo como tú lo seas con él, tan amable como te vea serlo con los demás, tan humilde como aprenda de tu humildad y tan prudente como tu silencio.

Aunque tu hijo tiene una imaginación brillante, no puede imaginar cómo funcionan los valores así que solo puede aprenderlos a través de quienes le rodean, empezando por ti. Así que todos los valores que quieres ver en tu hijo, trabájalos en ti, pues el ejemplo vale más que mil palabras.

Si quieres que tu hijo sea comprometido con sus deberes, permite que te vea trabajando y siendo responsable, no siendo perezoso. Si le pides a tu hijo que sea ordenado, no llegues a casa y tires todas tus cosas. Y si quieres que tu hijo desarrolle un sentido de higiene personal, enséñalo con el ejemplo, mantente pulcro ante él. Porque nada hace más bien a un hijo que contar con el ejemplo de un padre.

Es mejor que tu hijo te recuerde por todos los ejemplos que le diste que por todos los regaños y malos tratos. Es simple lógica, deja de gastar saliva y empieza a trabajar en ti. Por estas cosas, ser padre es un desafío enorme, más que cualquier otro, porque te obliga a convertirte en una mejor persona lo quieras o no. Si durante toda tu vida odiaste los vegetales, ahora por amor a tu hijo te tocará consumirlos, pues te interesa, que aprenda de tu ejemplo.

Muchos padres no dejan el cigarrillo hasta que un pequeño ángel llega a sus vidas para cambiarlo todo. Esa necesidad de estar presentes y que sus hijos cuenten con ellos es más fuerte que cualquier vicio. Los que afirmaban que nunca lo dejarían terminan replanteándose la imagen que quieren dar a sus hijos y tomando decisiones tan importantes como estas.

Es por eso que los hijos son un regalo, nos dan la oportunidad de cambiarnos a nosotros mismos y ser mejores. Todos los amores impulsan al cambio, pero ningún amor logra tanto como el que se siente hacia un hijo.

Si debes hacer cambios importantes para dar ejemplo a tu hijo, hazlos, no te arrepentirás, pues un padre nunca pierde nada cuando se trata del amor hacia sus hijos. Al final, terminamos amando tanto a nuestros hijos por lo que, sin saberlo, hacen con nosotros.

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