Reflexiones

Los mejores consejos para la vida

Reflexiones, Superación personal

Cualquier persona que quiera enseñarte algo, se merece tu respeto y tu atención

Quien no oye consejo no llega a viejo, así dice ese viejo adagio muy conocido en el mundo entero. ¿Cuál fue su origen? No lo sabemos, pero realmente esto es lo que menos importa. La verdad es que no hay frase más cierta que esta. Por lo que resulta necesario apreciar no solo al consejo y a la enseñanza que llega a nosotros sino también a la persona que nos enseña y nos aconseja. Y ¿Cómo demostramos este aprecio? Fácil, dándole nuestra atención y nuestro más profundo respeto.

Valora a quien quiere poner la sabiduría en tus manos

En la vida tendrás muchas cosas, y estarás rodeado de muchas personas pero no todas tendrán para ti el mismo valor. Algunas cosas o personas serán más significativas que otras, y solo tú te encargarás de distribuir este valor de acuerdo a las cualidades que cada cosa o persona tenga o a los beneficios que te proporcionen. Y ¿Qué mejor beneficio podría darte algo o alguien que sabiduría pura?

Nunca estaremos lo suficientemente llenos para aprender nuevas cosas. Nuestras mentes y nuestras almas, cuentan con un espacio ilimitado donde los consejos y toda clase de información y sabiduría pueden estar cómodamente para hacernos mejores seres humanos. Hay que apreciar a la sabiduría pero más aún a la fuente de ella pues más adelante puede ayudarnos a comprender misterios más grandes que ahora no contemplamos.

A ti, vendrán abuelos, padres, hermanos y amigos a querer orientarte, guiarte, reprenderte y redirigirte y es muy probable que tu orgullo te lleve a detenerles y a obligarles a callar. Evita esto, pues aunque bien es cierto que todos odiamos que nos digan qué hacer y cómo hacer las cosas, la realidad es que muy poco sabemos lo que hacemos.

Nosotros nos dejamos llevar por las emociones, por los sentimientos y por los impulsos, y en un momento dado, sentimos que hacemos lo correcto. Pero bajo nuestro propio juicio es muy difícil captar cuando estamos tomando una mala decisión. Algo que resulta ser más sencillo para quienes nos miran desde fuera.

¿No te has dado cuenta que resulta más fácil darle consejos a otros que darnos consejos a nosotros mismos? Esto pasa porque el ángulo que usamos para mirar un problema desde fuera de nosotros, es muy diferente al ángulo que usamos para mirar un problema desde dentro de nosotros. Cuándo alguien te de un consejo, no le juzgues, no le reproches ni le saques en cara que no tiene moral para decirte nada. Solo escúchale, pues puede que Dios lo use para guiarte o para darte un consejo muy importante.

Respeta y aprecia al que viene a ti para darte consejo. Quizás el consejo no te sirva, quizás te resulte obvio, puede que ya ni siquiera tenga importancia, pero algo es seguro, si esta persona viene a ti es porque le importas y quiere darte lo mejor que yace en su interior, su más profunda sabiduría.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén