Reflexiones

Los mejores consejos para la vida

Reflexiones

Poderosa oración de Gracias – Salmo 30

­­­La gratitud es poderosa porque nos limpia por dentro. Quita de nosotros el pesimismo y nos llena de fe. La gratitud también nos enseña a madurar, quien agradece por lo poco tanto como por lo mucho es una persona sabia y entendida.

Quien practica la gratitud es una persona de fe, pero no cualquier fe sino la que es firme como una roca gigante en medio del mar, que no se mueve ni con las peores tormentas. Definitivamente quien practica la gratitud alcanza la gracia de tener lo que su corazón tanto desea, porque a pesar de la adversidad y la tristeza permanece aferrado a lo que cree dando gracias en todo tiempo.

Dios honra la gratitud porque es un principio de su gracia. Dios prospera los corazones que saben ser agradecidos en lo mucho y en lo poco. Aprendamos de la gratitud con esta oración del salmista David, quien alababa a Dios por haberle librado de la muerte y de sus enemigos.

Salmo 30 – Acción de gracias por haber sido librado de la muerte, salmo de David

1 Te glorificaré, oh Jehová, porque me has exaltado,

Y no permitiste que mis enemigos se alegraran de mí.

2 Jehová Dios mío,

A ti clamé, y me sanaste.

3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol;

Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.

4 Cantad a Jehová, vosotros sus santos,

Y celebrad la memoria de su santidad.

5 Porque un momento será su ira,

Pero su favor dura toda la vida.

Por la noche durará el lloro,

Y a la mañana vendrá la alegría.

6 En mi prosperidad dije yo:

No seré jamás conmovido,

7 Porque tú, Jehová, con tu favor me afirmaste como monte fuerte.

Escondiste tu rostro, fui turbado.

8 A ti, oh Jehová, clamaré,

Y al Señor suplicaré.

9 ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura?

¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?

10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí;

Jehová, sé tú mi ayudador.

11 Has cambiado mi lamento en baile;

Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.

12 Por tanto, a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado.

Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.

Lo que el salmo 30 nos enseña es que no importa qué tan grande sea tu tristeza y tus problemas, Dios se encargará de hacer que cada lágrima se transforme en 10 sonrisas.

El mensaje fundamental de este salmo es que los días de sufrimiento son escasos para los que confían en Dios, pero una vez que suceden, Dios se encarga de compensarlos con muchos días de alegría. Aquello por lo cual has llorado y has clamado llegará y será mucho mejor de lo que tú esperas.

Así que no importa qué tan desanimado estés, o qué tan triste esté tu corazón, levanta una alabanza a Dios y una oración de gratitud. Recuerdas, no estás solo, y cada uno de tus pasos y de tus proyectos están escritos en el corazón de Dios. Antes de quejarte o llenarte de rabia, antes de discutir con otros, ora, alaba y da gracias a Dios, él hace el resto.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén