Reflexiones

Los mejores consejos para la vida

Amor, Psicología, Reflexiones

Las duchas son las únicas que se toman tibias. El amor tiene que ser cálido y completo!

En la vida se nos presentan muchas oportunidades, hay personas que están siempre dispuestas a entregarnos su amor para hacernos felices. Sin embargo, cuando no estamos atentos a las señales perdemos tiempo con relaciones que nos hacen sentir vacíos.

Las relaciones de pareja son difíciles, implican un trabajo constante, duro y con pasión, dedicarnos parece una tarea muy difícil, porque se involucran los gustos, las metas y los intereses de dos personas totalmente diferentes. Lo importante es no caer ante la rutina, la vida cotidiana puede fácilmente apagar el romance, es por ello que hay que alimentar día a día la complicidad en la pareja.

 El amor es todo o nada, es entrega total

Las relaciones de pareja nos permiten aprender acerca del respeto. Convivir con otras personas que tienen costumbres distintas a las nuestras cambia la perspectiva que tenemos con respecto a los demás. Pequeñas cosas como, por ejemplo, la forma en que nos sentamos a la mesa, como nos cepillamos los dientes o la hora de dormir son importantes para entender que el amor se basa en la tolerancia. No es determinante si no puedes hacer una cena a la luz de las velas todos los días, o enviar rosas todo el tiempo, ser gentil es suficiente. 

Si de rutina se trata, podemos decirte que, a pesar de lo que muchos piensan, es solo a través de ella que se crean y fortalecen los lazos de amor. La vida diaria permite la construcción de una relación fuerte y segura con los planes comunes. El problema se presenta cuando se confunde la rutina con comodidad, la frialdad con estilo de vida y negligencia con normalidad.

No se puede vivir con un amor en término medio, de esos que están un día y al otro no. Así como el agua tibia no sirve para hacer té, los amores superficiales solo son buenos para la gente necesitada.

La escritora brasilera Martha Medeiros opina lo siguiente:

Siempre he despreciado las cosas tibias, las que no provocan odio ni pasión, las que se definen como más o menos. Una película más o menos, un libro más o menos. Todo esto es una pérdida de tiempo. (…) Lo que no te hace mover un músculo, lo que no te hace temblar, sudar, desatinar, no merece ser parte de tu biografía.

El amor no se sirve a pedazos, es pleno o no lo es. Llega un momento en el que es necesario superar los mensajes WhatsApp, de Facebook y las fotos de Instagram, para demostrar con otras cosas amor.

¡Sí! El verdadero amor da miedo, pero también se siente el deseo de despertar juntos todos los días. Da mariposas en el estómago, pero hace que quieras planear una nueva vida al lado de tu pareja. Si no ves tu relación de esa manera, es hora de reflexionar, quizás el amor ha terminado y ni siquiera te has dado cuenta.

Marcel Proust Proust afirma que:

Para los que aman, ¿no es la ausencia la más segura, la más eficaz, la más intensa, la más indestructible, la más fiel de las presencias?

El amor tibio es la mayor crueldad a la que podemos someternos. Cuando ya no hay más anhelos, cuando la presencia ya no es motivo de romance, cuando las excusas para no reunirse son cada vez más frecuentes, no hay necesidad de insistir.

Aceptamos la mitad de un trozo de pastel, de una sandía, de un queso. No de un amor. Como dijo Clarice Lispector:

“No sé amar a medias. No sé cómo vivir mintiendo. No sé cómo volar con los pies en el suelo. Siempre soy yo misma, pero no seré la misma para siempre.

Aceptar un sentimiento superficial de comodidad o de cansancio, es hacerte daño a ti mismo. Si no estás dispuesto a amar con todo, no entres en una relación. Amar es para gente fuerte

¿Cómo crees tú que es el amor? Desliza y responde más abajo.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén