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La relación tóxica de los padres deja marcas en sus hijos

Nuestros hijos son altamente influenciables, cualquier cosa que pasa alrededor les afecta de manera determinante. Es por eso que si vives con tu pareja una relación bastante tóxica, ten cuidado pues todo lo está absorbiendo tu hijo.

La relación tóxica de los padres afecta en gran medida a sus hijos

¿Cuántas veces hemos oído a hombres y mujeres decir que son excelentes padres? Muchos se jactan de que les dan a sus hijos mucha atención, que siempre están para ellos cuando los necesitan, que les dan todo lo que quieren. En definitiva, se esfuerzan por darles todo el amor del mundo. Pero, ¿Cuántos de esos padres están juntos? Y de estarlo ¿Cuántos viven en una relación armoniosa realmente?

Seguramente muchos, pero la verdad es que la mayoría de las personas no lo dirán, generalmente, los padres no saben que viven una relación tóxica hasta que es demasiado tarde y todo se les viene abajo. Esta relación tóxica puede venir por problemas como la infidelidad, las mentiras, la falta de comunicación u otros factores que con el paso del tiempo, se vuelven determinantes para una ruptura.

Otras veces, los problemas son más externos, como por ejemplo, problemas en el campo laboral, problemas económicos, problemas con el jefe para quien se trabaja, problemas familiares o con amigos, o cualquier otra cosa que nos terminamos llevando para nuestro hogar solo para generar malos ratos.

Sea cual sea la razón, estos problemas roban la energía positiva de tu hogar, con el paso del tiempo tu pareja te comienza a aturdir y dejan de llevársela tan bien como solían hacerlo. Ante esto, la mayoría de veces hacemos caso omiso del problema, en su lugar dejamos de lado la relación de pareja y nos enfocamos en lo único que creemos que importa, es decir, “nuestros hijos” y por supuesto, en el trabajo, el dinero y el pago de las cuentas. Sin saberlo, tenemos una relación tóxica.

Otras parejas, viven en conflictos constantes, discusiones que terminan en gritos o peor aún, en agresión física. Sin duda, una situación nada aconsejable para nadie, sobre todo para nuestros hijos. Los hijos oyen, miran, y sienten cuando las cosas van muy mal con la relación de sus padres. Ellos pueden percibirlo todo aunque los veamos completamente inocentes, y todo esto pudiera causarles un mal muy grande.

Muchos niños terminan creyendo que son la causa de las peleas o incluso de la separación de sus padres, algo que puede hacerlos sentir inseguros, deprimidos y estresados. Sin darnos cuenta estamos convirtiendo a nuestros hijos en víctimas de nuestras peleas de pareja.

Por eso, es muy importante incluir a nuestros hijos en cada uno de los aspectos de nuestra vida. Es decir, si sentimos que nuestra relación con ese ser amado ya no va encaminada, debemos buscar ayuda profesional y aprender a hablar con nuestros hijos de estos problemas. Debemos hacerlos entender las cosas que pasan a su alrededor, hacerles ver que no tienen la culpa de nada y que siempre serán amados.

Fuera de eso, si el problema no es la separación, igualmente la ayuda profesional les permitirá tener una oportunidad para recuperar la confianza y el respeto que como pareja se perdieron y así vivir más en armonía, no tanto por ustedes como pareja sino por ustedes como padres. Esto es algo que los hijos apreciarán.

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