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Te revelamos cuales son los 4 tipos de pereza y cómo vencerlos

La pereza se conoce como la falta de interés por realizar una o varias actividades, generalmente este desgano es interpretado como un defecto, pero es importante cambiar la perspectiva y comenzar a ver que detrás de la pereza existen realidades profundas que afectan a las personas con este comportamiento negligente.

Existen diferentes tipos de pereza y cada una de ellas influye negativamente en un área de nuestras vidas. Sus causas y características son diferentes, pero todas ellas tienen un factor común: el desgano de mantenerse activos posponiendo indefinidamente alguna actividad.

 No cedas al fatalismo. Te inducirá a la inercia y a la pereza. Reconoce los grandes poderes del pensamiento. Esfuérzate. Procúrate un destino grandioso por medio del pensamiento recto.

Sivananda

A continuación, te presentamos una detallada descripción de los 4 tipos de pereza que existen:

1 Pereza física

Es la más habitual. Esta clase de pereza se refiere a la resistencia del individuo a realizar actividades físicas, se origina de tres factores:

  • Fatiga previa
  • Inmediatismo
  • Falta de interés

Un ejemplo muy común de estos casos es con las personas que dicen sentir el deseo de realizar una actividad deportiva o una rutina de ejercicios y nunca comienza gracias a todas las excusas que se imponen a sí mismas. Esto sucede porque la falta de energía supera el deseo, además es un esfuerzo a largo plazo que no proporciona beneficios inmediatos.

La recomendación es tomar conciencia sobre la importancia de incluir el ejercicio como rutina diaria y comenzar a intentar con diferentes actividades físicas hasta que logres vencer la resistencia al cambio con motivación.

2 Pereza mental:

Es el desinterés en realizar actividades intelectuales, lo más común en este tipo de pereza es la falta de motivación fundada en la ignorancia de los beneficios que aporta la estimulación cognitiva.

Otra de las causas de la pereza mental es el deseo de inmediatez del individuo, además de la falsa convicción de no poder realizar la actividad porque se percibe demasiado compleja. Para no continuar en este estancamiento, es necesario reflexionar y entender el valor de las actividades intelectuales, estas tienen un efecto positivo en nuestro cerebro, en nuestras emociones, en el estado de ánimo, reducen el estrés, aportan conocimiento, mejoran la atención y la concentración.

3 Pereza existencial

Este tipo de pereza está directamente relacionada con la depresión. Se caracteriza por el desinterés y falta de entusiasmo por la vida en general. Las personas con pereza existencial viven con fatiga y se sienten desmotivados por lo que no son capaces de ser creativos, tomar iniciativas, planificar o fijarse metas.

Para buscar las causas que la originan, es necesario hacer una revisión al pasado, pues lo más probable es que alguna situación no resuelta haya dejado secuelas emocionales que no permiten avanzar. Se puede buscar la ayuda de un profesional en caso de no lograr motivación alguna.

4 Pereza espiritual

Está asociada a la falta de interés frente a los aspectos trascendentes de la vida. Los rasgos de las personas con pereza espiritual son:

  • Sigue automáticamente rutinas diarias.
  • No se esfuerza más allá de los límites.
  • No cree que la existencia tenga algún significado.
  • No tiene entusiasmo por la vida.
  • No cree en la espiritualidad y tampoco en religiones.
  • El único sentido de la vida es cubrir las necesidades básicas.

Para superarla debes revisar realmente cuáles son tus prioridades, estar atento a las señales de tu cuerpo, a las horas de descanso, a la alimentación y buscar una actividad que te motive. También puedes encontrar apoyo en tus seres queridos para darle sentido a tu vida.

¿Has sentido alguna vez algún tipo de pereza?  Cuéntanos tus experiencias y comparte el artículo a través de tus redes sociales.

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