Reflexiones

Las mejores Reflexiones para la vida

Amor, Salud mental

Estoy a dieta: excluí de mi vida a personas aduladoras, falsas y con poco amor para dar.

No estés dispuesto a recibir las migajas de amor y la poca atención que otras personas te ofrecen.

Alimentar el alma es la forma más eficaz de sentirnos bien con nuestro entorno. Pero no estamos exentos de ponerla a dieta de vez en cuando, con esto quiero decir que muchas veces otras personas nos cargan con su deshonestidad, su interés y su energía negativa.

¡En este momento de mi vida me encuentro en una dieta poderosa! He decidido excluir de mi vida todas las migajas que otras personas me ofrecen, ya sea en forma de amor, atención o cuidado, y ya puedo sentir una gran diferencia en el peso de mi alma y la disposición de mi corazón.

Durante mucho tiempo ocupé mi espíritu de falsas palabras y sentimientos, siempre me auto engañaba pensando que todo eso era más que suficiente para hacerme feliz. Ignoraba que estaba rodeada de personas que realmente no estaban interesadas en mi bienestar y les entregaba mi confianza sin condiciones. Vivir así desgasto mis energías, me hizo sentir insegura y perdí el amor propio.

 ¿Qué tiene de positivo recibir amor a la fuerza y falso afecto? ¿De qué sirve suplicar atención si eso nunca me hará realmente feliz?

He superado innumerables dificultades por colocar mi energía en las personas equivocadas, estas consecuencias me llevaron a cambiar mi forma de ver las cosas, entendí que es mejor para mi alma dejar de suplicar por sentimientos. El afecto debe ser genuino de otro modo no tiene valor.

Mis potencialidades están dirigidas a la gente que está verdaderamente interesada en tenerme cerca y que me ofrecerá a cambio su amor, su confianza y los valores con los que realmente vale la pena vivir. Desecho todo lo que venga por la mitad, porque las mitades no complementan a nadie. Espero una compañía sincera, sentimientos auténticos y amor mutuo.

Me considero una buena persona, vivo honestamente y conozco mi propio valor, decidí no dejarme engañar de nuevo por falsos sentimientos, pues tengo que cuidar mi corazón. Si yo no lo hago, nadie más lo hará. Por esta razón hoy me estoy liberando de todo el peso que he acumulado a lo largo de los años, deshaciéndome de todo lo que me resta energía y me limita para seguir adelante.

No acepto gente aburrida, chismosa y prejuiciosa, tampoco estoy interesada en halagos interesados o pequeños pedazos de cariño, porque ya sé que estas cosas no alimentan mi espíritu y le hacen daño a mi salud.

Estoy eliminando todas las cosas innecesarias, me quedo solo con lo mejor que la vida puede darme: amistades sinceras y amores puros. Solo permito en mi vida lo que sé que me permitirá evolucionar y aprender, dejo entrar aquellas cosas que ayudarán a minimizar mi ego y maximizarán mi corazón. Sé que esta nueva forma de vivir me llevará mucho más lejos de lo que he estado antes.

Si por casualidad te das cuenta de mi ausencia, probablemente eres una de las personas que he decidido sacar de mi vida para encontrar la verdadera felicidad.

Esperamos te haya gustado esta reflexión y recuerda que tu opinión es importante para nosotros, puedes dejarla en la sección de comentarios. Si el texto te ha sido útil tienes la libertad de compartirlo con tus seres queridos.

Deja un comentario

Tema creado por Anders Norén