Cultivar el amor propio es muy importante, porque de este dependen las relaciones que elegimos, lo que atraemos, de qué personas nos rodeamos, lo que permitimos y lo que creemos que merecemos. Todos nos dicen que si cultivamos el amor propio, podemos transformar nuestra vida, pero ¿Cómo lo logramos? Aquí te mostramos 4 claves para lograr una relación armoniosa con nosotros mismos.

Presta atención a tu diálogo interno: ¿Qué te dices a ti mismo?

Muchas veces nosotros mismos somos nuestro más grande crítico. Muchas veces podemos ser muy duros y exigentes y desacreditar los logros que tenemos. Las personas podemos tener aciertos y errores y está bien, un error o una falla no nos define. Lo importante es aprender de ellos y mejorar a través de estos.

No hay por qué ser tan duros con nosotros. Cuando te sientas muy decaído y sientas que todo está mal, pregúntate: ¿Qué cosas te dices constantemente? ¿Eres capaz de filtrar tus pensamientos? ¿Los cuestionas? ¿Los contrastas con la realidad? Medita acerca de ello, detente un momento e identifica tus pensamientos, tal vez muchos de ellos son automáticos o están polarizados. Cuando nos detenemos y meditamos acerca de ellos, podemos darnos cuenta de que éstos pueden maximizar o minimizar nuestros éxitos o fracasos.

Tu cuerpo, tu templo

Nuestro cuerpo no solo es un medio para despertar y salir a realizar nuestras actividades cotidianas. Nuestro cuerpo es parte de nosotros, es nuestra máxima pertenencia, es nuestro manifiesto en este mundo. Por ello, exponerlo a hábitos de vida poco saludables, a no respetar el dolor que siente, a no darle un descanso cuando se siente agotado, es una señal de que no estamos nutriendo nuestro amor propio.

Nuestro cuerpo es nuestro templo, cuidemoslo, respetemoslo, hagámonos cargo de nuestra salud, acudamos a servicios de salud para despejar dudas, para conocer el estado en el que se encuentra, es preferible tratar de llevar una alimentación saludable, darle un descanso adecuado y realizar alguna actividad física.

Uno mismo como prioridad

El amor propio nos permite respetarnos y esto significa poner a nuestro sentir y a nuestras convicciones primero. No de manera egoísta, podemos tener empatía, pero sabemos que cuando alguien nos quiere hacer creer que no somos valiosos, refutamos, nos defendemos y si el otro continúa dañándonos nos alejamos.

El amor propio nos permite ponernos a nosotros en primer lugar de forma que cuando queramos ayudar a otros, seamos conscientes de que para hacerlo, primero somos nosotros quienes debemos estar bien. Convertirnos en nuestra prioridad nos permite no caer en el extremo de dar de más, nos permite tener un equilibrio y cuidar nuestra dignidad e integridad, nos permite poner límites para que podamos recibir el mismo respeto y amor que brindamos a los demás.

Tener una visión personal, metas y un propósito

¿Para qué estamos aquí? ¿Sólo esperas a que llegue el fin de semana para ir a una fiesta o descansar de la abrumadora semana? ¿Eso es todo? ¿Qué es lo que te mueve? ¿Qué te hace sentir vivo? ¿Qué hace que este tiempo de vida que te tocó tenga sentido? Sólo se vive una vez, pero ¿La vida que estamos construyendo tiene sentido y propósito o va a la deriva, solo viviendo el momento sin una dirección?

Tomate un tiempo para elaborar tu plan de vida, tus metas, preguntarte hacia dónde vas, qué necesitas para lograr esos que quieres. Elabora una misión personal que tenga relación con tus valores.

Este paso es muy importe para tu evolución y para la firmeza con la que te defiendas y decidas en momentos importantes. Cuando tienes tus objetivos claros, adquieres la seguridad necesaria para tomar las decisiones adecuadas en la vida y puedes ponerte a ti mismo como prioridad.

Cada uno de nosotros tenemos el poder para diseñar la vida que queremos, pero eso dependerá de las acciones que emprendamos para solucionar situaciones, nuestra capacidad de aprender de lo que nos ocurre y de las decisiones que tomamos, pero la base de todo esto es un adecuado amor propio. En la vida habrán muchos momentos difíciles, pero cuando tenemos un adecuado amor propio como base podremos hacer frente a lo que se presente y nos permitirá volver a hallar la fuerza para recuperarnos.

Vamos, todos podemos reconstruir nuestra historia, te alentamos a empezar este camino de autodescubrimiento y amor propio.

Publicado por Liliana Requejo

Licenciada en Psicología de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, con formación en curso en Terapia Familiar Sistémica en IFASIL. Actualmente realizo el SERUMS como psicóloga clínica y formo parte del equipo de redactores del proyecto Hoy Aprendí. Poseo conocimientos en abordaje de pacientes bajo el enfoque sistémico, evaluación de perfil profesional y realización de talleres psicoeducativos. Además de mi carrera, comparto interés por las expresiones artísticas, llevando cursos de fotografía, dibujo, teatro y una diplomatura de especialización en Diseño Gráfico Digital.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *