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Amor

“La tienda” ¿Cómo elegimos el amor?

ELEGIR EN EL AMOR ELEGIR PAREJA ELECCION DE PAREJA

Hace un tiempo, conversaba con una amiga acerca de sus relaciones amorosas. Ella acababa de salir de una relación en la que había sufrido mucho, me contó que durante esa relación se sintió ignorada, despreciada y humillada.

Yo la escuché, consolé, abracé y finalmente le dije que lamentablemente todos, a veces, hacemos malas elecciones, pero lo importante es que nos demos tiempo para sanar, comprender nuestras emociones, aceptar y aprender de cada experiencia que tenemos para poder seguir y aceptar en nuestra vida aquello que nos haga bien.

Cuando se sintió un poco más calmada, me preguntó: ¿Pero por qué me pasa esto? Antes fui pareja de una persona que me hizo sentir muy maltratada, me prometí que no me volvería a pasar, pero ya ves como estoy… Pensé que con él sería diferente, todo se dio tan rápido, cuando lo conocí sentí muchas emociones, me dejé llevar, ¡Parecía tan bueno! Quiero encontrar a la persona indicada, pero todo va tan bien al inicio y al final termina muy mal, siento que estuve con alguien a quien no conocí y con cada ruptura me siento más debilitada.

Me quedé pensando en todo lo que había dicho y finalmente le conté una historia:

A veces encontrar el amor es como comprar en una tienda. ¿Cómo, a qué te refieres? – dijo- Si, es como ir a una tienda con dinero en el bolsillo y mucha hambre. El dinero es el tiempo, cariño, comprension, energía y compromiso que tenemos e invertimos cuando establecemos una relación y el hambre representa nuestras expectativas y ansias de conocer a la persona indicada para nosotros.

Entonces, vamos a la tienda con nuestro dinero y nuestro hambre, entramos y encontramos muchas cosas deliciosas que comer, hay gran variedad: golosinas, jugos, hasta platos de fondo. Ahora, si nuestro hambre es muy intenso, simplemente podemos comprar aquel alimento en el que nuestros ojos se detengan, compraremos lo que sea, con tal de aliviar el hambre.

Entonces, tal vez tus ojos pueden detenerse en una goma de mascar, así que la compras e inviertes tu dinero, la comes y al cabo de unos minutos el chicle se acabó y el hambre continúa. Así que vuelves a la tienda y vuelves a comprar lo primero que tus ojos ven, que podría ser tal vez una galleta, lo que sea con tal de aliviar el hambre. Compras eso que te llamó la atención con el dinero que te queda, pero luego de unos minutos sientes ese hambre otra vez y vuelves a la tienda y haces lo mismo, siempre al azar.

Hasta que de repente te agotas y dices espera, esta vez compraré un plato de fondo, he invertido mi “dinero” en cosas que no necesitaba, cosas que compré solo por hambre. Entonces eliges el plato de fondo que contiene alimentos saludables, nutritivos, que cumplirán la función de llenarte y además de alimentarte. Pero en ese momento pasa algo: No tienes dinero suficiente para comprarlo. Gastaste el dinero que tenías sin pensar, en cosas innecesarias que elegiste por el impulso de saciar el hambre, ahora deberás encontrar la manera de conseguir más dinero y así comprar lo que es realmente necesario.

Algo así pasa cuando elegimos el amor. Si, es cierto que nadie nace sabiendo, pero ese es el punto, aprender de lo que nos ocurre para tomar mejor decisiones, detenernos, pensar antes de actuar, darnos tiempo para elegir, calmarnos un momento. A veces, por nuestras ansias de encontrar a la persona adecuada, no nos damos el tiempo de conocer y así poder elegir en el amor, ni nos damos el tiempo a nosotros mismos de sanar o aprender, actuamos por impulso, iniciando relaciones con personas de las cuales sabemos muy poco, pero con las cuáles nos sentimos muy bien, ignorando que esto podría pasar con más de una persona en nuestras vidas.

Tratamos de llenar una necesidad y a veces esto nos termina dejando con menos de lo que iniciamos, con poca energía, sin capacidad de compromiso, sin ilusión, decepcionados y con muchos daños innecesarios.

Tal vez, antes de pensar en encontrar a la persona adecuada, debemos darnos tiempo para encontrarnos a nosotros mismos. Querer encontrar a una persona con la que compartir nuestro mundo no tiene nada de malo, pero ese es el punto, nosotros compartimos el mundo y la vida que construimos con otro, no esperamos a alguien con ansiedad para que le dé sentido a la nuestra. Sólo cuando nos hagamos cargo de nosotros mismos, será cuando empezaremos a hacer mejores elecciones en el amor.

1 Comentario

  1. Wao.es.cierto.felicidades tienes un sabio pensamiento

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