“No existe un amor más grande que el de un padre por su hijo”

“Se encontraba el hijo menor de un familia junto con su padre el cual le dijo: “Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.” Y él sin preguntar se la dio. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un libertino. 

Cuando había gastado todo, comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y busco trabajo con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Mi padre tiene campesinos que comen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, e iré a donde esta mi padre.

Cuando él aún se encontraba lejos su padre lo vio en la distancia y conmovido, corrió se echó a su cuello y le besó fuertemente, entonces el hijo le dijo:Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus campesinos. 

Pero el padre dijo a sus siervos: “Traigan rápido el mejor vestido y vistanle, pónganle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. además traigan un novillo cebado, mátenlo, comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío que estaba muerto ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. 

Moraleja de “Parábola del hijo pródigo según el Evangelio de Lucas”

La parábola fundamentalmente recalca la misericordia de Dios hacia nosotros cuando cometemos un pecado y luego nos arrepentimos de tal hecho, además se puede comparar con el amor de un padre hacia su hijo que muestra su compasión a pesar de que este haya realizado algo malo. 

Porque ¿Qué padre, si su hijo le pide pan, le da una piedra? o ¿si su hijo le pide un pescado, le da una serpiente? Pues así mismo es Dios con todos nosotros que nos da cosas buenas cuando lo necesitamos en el tiempo necesario.

Es por ello que en sí el nombre de la parábola debería ser “El amor de padre” ya que en efecto el enfoque de la parábola no es el hijo joven, rebelde y luego arrepentido, sino el padre que espera y corre para dar la bienvenida al hogar a su hijo.

Ningún padre va a querer quedar enemistado con su hijo, es por ello que cuando cuando lo reprende es para su bien y para que crezca con buenos valores y educación. 

Muchas veces nosotros como hijos no lo entendemos así y lo primero que pensamos es ¡Mi padre no me quiere!, pero en el fondo les duele mas a ellos que a nosotros. Si aún no tienes hijos aprende con este mensaje que no habrá un amor que se iguale como el que tienen tus padres, ellos harán hasta lo imposible porque tu estés sano y salvo e incluso si eso amerita dejar de comer o arroparse para que tu lo hagas

Y si ya tienes hijos y estás leyendo este mensaje, aprende a ganarte la confianza de tu hijo para que este tenga el valor de contarte las cosas y no se descarrile; no habrá nadie más en este planeta que quiera la seguridad de tu hijo que tu mismo como padre. Por algo Dios te lo dio como regalo para que lo cuides y lo valores el tiempo que sea necesario.

Historia “el ultimo viaje”: Después de los grandes momentos quedan inolvidables recuerdos

Una vez un taxista llega a la dirección a buscar a una pasajera y toca el claxon, espera unos minutos y toca nuevamente. Cómo iba a ser su último viaje, pensó en irse, pero en lugar de eso estaciono el auto en el parque y camino hacia la puerta y llamo.

Solo paso un minuto, en lo que contesta una voz frágil, era una anciana. Podía escuchar algo arrastrándose por el suelo. Después de unos minutos, la puerta se abrió. Una pequeña mujer de unos 90 años estaba delante del taxista. Llevaba un vestido estampado y un sombrero de pastillero con un velo, como si fuera alguien de una película de los años cuarenta.

A su lado había una pequeña maleta de nylon. Cuando el señor entra se asombra que el apartamento tenía todos los muebles cubiertos con sábanas. No había relojes en las paredes, ni cuadros, ni alimentos o utensilios en los mostradores. En la esquina había una caja de cartón llena de fotos y cristalería.

En eso la señora le dice: ¿Podrías llevar mi bolso al coche?. El hombre toma la maleta y la lleva al taxi, luego regresa para ayudarla. Ella tomó del brazo al joven y comienza a caminar lentamente hacia el bordillo. La mujer le seguía agradeciendo por su amabilidad. A lo que él responde: “No es nada”, “Solo trato de tratar a mis pasajeros como quisiera que trataran a mi madre”, la mujer responde: “Oh, eres un buen chico”.

Cuando llegan al taxi, la mujer le da una dirección y luego le preguntó: “¿Podrías conducir por el centro?”, a eso responde “Pero es el camino más corto”, “Oh, no me importa, no tengo prisa”, dijo ella. Voy de camino a un hospicio. El hombre por el espejo retrovisor ve los ojos de ella brillar y dice “No me queda familia”, continuó con voz suave “El doctor dice que no tengo mucho tiempo”.

El taxista se acerca en silencio y apaga el medidor, le pregunta “¿Qué ruta quieres que tome?”. Durante las siguientes dos horas, siguió conduciendo por la ciudad. La señora me mostró el edificio donde una vez había trabajado como operador de ascensores. El hombre siguió conduciendo por el vecindario donde la mujer y su esposo habían vivido cuando eran recién casados.

Al rato la señora hace que se detenga el taxista frente a un almacén de muebles que una vez había sido un salón de baile donde ella había ido a bailar como una niña. A veces me pedía que me detuviera frente a un edificio o esquina en particular y se quedaba mirando la oscuridad sin decir nada.

Cuando el primer indicio de sol arrugaba el horizonte, de repente dijo: “Estoy cansada”. Vamos ahora’. Condujimos en silencio hacia la dirección que me había dado. Era un edificio bajo, como una pequeña casa de convalecencia, con un camino que pasaba por debajo de un pórtico. Dos auxiliares salieron a la cabina en cuanto nos detuvimos. Fueron solícitos y atentos, observándola cada movimiento. Deben haber estado esperando.

Abrí el maletero y llevé la maleta pequeña a la puerta. La mujer ya estaba sentada en una silla de ruedas. ‘¿Cuánto te debo?’ Preguntó, metiendo la mano en su bolso. “Nada”, dije. “Tienes que ganarte la vida”, respondió ella. ‘Hay otros pasajeros’, respondí.

Casi sin pensarlo, me incliné y le di un abrazo. Ella me abrazó con fuerza. “Le diste un momento de alegría a una anciana”, dijo. ‘Gracias.’ Apreté su mano, y luego caminé hacia la tenue luz de la mañana.

Detrás de mí, una puerta cerrada. Fue el sonido del cierre de una vida. No recogí más pasajeros que turno. Conduje sin rumbo perdido en el pensamiento. Por el resto de ese día, apenas podía hablar. ¿Qué pasaría si esa mujer hubiera tenido un conductor enojado, o uno que estaba impaciente por terminar su turno? ¿Qué pasaría si me hubiera negado a correr, o hubiera tocado la bocina una vez, y luego me hubiera alejado? En una revisión rápida, no creo que haya hecho nada más importante en mi vida.

Estamos condicionados a pensar que nuestras vidas giran en torno a grandes momentos. Pero los grandes momentos a menudo nos sorprenden, bellamente envueltos en lo que otros pueden considerar uno pequeño.

Autor: taxista de la ciudad de Nueva York.

Moraleja del último viaje

Esta hermosa reflexión nos habla del último viaje que muchas veces enfrentamos y no tenemos un boleto de regreso, solo nos llevamos los bellos recuerdos de todo lo vivido y que el solo volver a esos rincones de nuestra vida nos llena de tanto amor, esperanza y nostalgia.

La vida está llena de momentos unos que nos llenaran de alegría otros nos harán llorar pero cada una de nuestras experiencias nos hacen avanzar y crecer. Puede que nos enfrasquemos más en las situaciones del día a día y dejamos de lado esos pequeños instantes que nos pasan, que están envueltos de grandes aprendizajes y solo se trata de vivirlos.

El gorrión: Hermosa lección de un padre a un hijo

“Un domingo de primavera, un joven se levanta en su día de descanso para ir a visitar a su padre que está interno en una residencia geriátrica, hace ya tiempo padece alzheimer. Por una parte el instituto lo ayuda a sobrellevar el fallecimiento de su querida esposa aunque no lo recuerde todo, no ha borrado de su mente a su hijo.

El padre del joven desde que lo diagnosticaron decidió escribir un diario con todos los recuerdos más significativos de su larga vida. El hijo llega a la habitación de su padre y este enseguida lo reconoce, cierra su diario y se levanta para darle un fuerte abrazo, pues hacía ya días que no se veían. Juntos salen al jardín de la residencia, a disfrutar de la tranquilidad y la belleza de la primavera.

El hombre saca su móvil y comienza a responder unos mensajes, mientras su padre, con la mirada perdida entre la luz y los sonidos del lugar, observa todo a su alrededor. De pronto, escucha un sonido y ve un movimiento que le llamó la atención en las plantas.

En eso pregunta: ¿Qué es eso? El hijo, miró a las plantas y volviendo la mirada al móvil le contestó a su padre: ¡Oh, nada, es un gorrión!. El padre se quedó mirando al matorral y al volver a oír el movimiento entre las ramas volvió a preguntar

¿Eso qué es? el joven sorprendido por la pregunta, le mira y le dice:¡Te he dicho que es un gorrión? El padre en silencio seguía mirando al matorral y el gorrión salió volando desde el matorral y se posó en las ramas del árbol que tenían detrás.

Unos minutos después el padre vuelve a preguntar ¿Qué es eso? El hijo ya molesto y cansado por tanta pregunta. Algo irritado le grita: ¡Qué te he dicho que es un pájaro, un gorrión, si sigues así volvemos a tu habitación! Y volvió a pegar los ojos al móvil.

El padre se quedó en silencio, luego sin decir nada se levantó y le dice al hijo, “ahora vuelvo” se encaminó a la residencia. El muchacho sin apartar los ojos del Teléfono exclama: “bien…” y siguió escribiendo. El padre fue a su habitación, cogió su diario y volvió al patio.

Se volvió a sentar junto a su hijo, abrió su diario por unas de las primeras páginas, le quitó al hijo su Teléfono de las manos y le puso el diario en su lugar y señalando con un dedo le dice, “lee aquí”.

El joven mira a su padre sorprendido y empezó a leer por donde su padre le indicaba: “Hoy estaba sentando en el parque con mi hijo de pronto un gorrión se posó en frente de nosotros. Mi hijo me pregunto 22 veces “¿eso qué es?” yo 22 veces le dije que era…, un gorrión, y cada vez que me hacía la misma pregunta lo abrace sin enojarme y sintiendo un infinito amor por mi pequeño hijo inocente”.

Hay un instante de silencio conmovedor el hijo abraza y besa a su padre, pero ahora de una forma como nunca antes lo había hecho.

Autor: Desconocido

Moraleja de la historia “El gorrión”

Esta conmovedora historia nos recuerda el amor infinito que sienten los padres hacia sus hijos esperando al final que estén ahí. Sin embargo, a veces como hijos podemos durar años reprochando a nuestros padres, o podemos tener tantas ocupaciones que dejamos de verlos y hablarles. 

Es importante que no desperdiciemos cada momento que podamos compartir con ellos mientras estén en este plano terrenal y aprovechar cada una de sus lecciones que aún mayores y con todos sus padecimientos nos dan. Por tanto, no guardemos silencios, un te quiero, voy estar para ti pase lo que pase, un abrazo, un café y un libro. 

No olvidemos los momentos de amor y paciencia que nos dedicaron nuestros padres y tratemos de entenderlos, de mirarlos y sonreirles, abrazarlos tanto como podamos. 

“Mi alma tiene prisa” Maravilloso poema para reflexionar

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de
aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los
primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que
quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se
discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos,
sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar
de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más
capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana…, muy humana.
Que sepa reírse de sus errores.
Que no se envanezca con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de la hora.
Que no huya de sus responsabilidades.
Que defienda la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quienes los golpes duros de la vida le enseñaron a crecer
con toques suaves en el alma.
Sí, tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro de que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y, la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una…

Autor: Mário de Andrade

Moraleja de “Mi alma tiene prisa”

En este cautivador poema el novelista brasileño Mário de Andrade nos da una gran enseñanza de que solo tenemos una oportunidad en esta vida y que es ahora, no desperdiciemos los momentos que nos quedan en cosas vanas que no nos hacen feliz. 

Es tiempo de declararse ante todo lo que nos haga daño y no nos aporte nada significativo, de parar y respirar profundamente, evaluando y haciendo una retrospectiva de cómo hemos estado viviendo. Realmente nuestro tiempo es escaso para perderlo en personas que no son en esencia auténticas y humanas, sino de compartir con gente que nos hace pensar, que nos hacen sentir, revolucionando nuestro corazón y al mismo tiempo nos hacen apreciar la vida.

En estos tiempo egoístas, donde todos están contra todos, donde nadie escucha a nadie, intenta hacerlo diferente, apreciar lo que de verdad es importante, no vivas a prisa sino con intensidad recuerda que solo tienes una vida.

“Tratar de entender las olas del mar es como ver las personas que vienen y van”

“Quisiera sentarme aquí frente al mar para hablar sobre ti. De las veces que fuimos tan felices, de todo lo que me enseñaste y que aún conservo. Quisiera sentarme sobre el mar y hablarle de ti, tratar de entender que como las olas del mar las personas vienen y van, nos revuelcan la vida para bien o para mal y luego se van, dejando consigo las más grandes enseñanzas de la vida”

Anónimo

La vida siempre nos da lecciones y constantemente nos dice que no nos aferramos a las cosas que existen en ella, al fin y al cabo somos hechos de polvo y al polvo volveremos, es inevitable que no nos pasen cosas trágicas en nuestro día a día, lo importante de ello es sacarle el lado positivo y aprender de ello.

Aferrarse a una persona puede ser perjudicial para nosotros y puede convertirse en “apego”

Entonces cuando esa persona desaparece de nuestras vidas, nos encontramos en un punto donde sentimos un vacío que para ser llenado puede tardar mucho más tiempo del esperado. Recordemos que Dios nos ha obsequiado a las personas que nos rodean de una forma “prestada” y que en cualquier momento el la puede arrebatar si está en su propósito hacerlo.

Muchas veces es para darnos una lección de vida y no malgastar el tiempo con nuestros seres queridos. Así que en vez de vivir ajetreado por el día a día sin ningún tipo de descanso, sin ver a tus hijos crecer, sin compartir con tu familia y ni siquiera sin darte unas  merecidas vacaciones; inviértelo en reflexionar y analizar en lo que está mal en tu vida y en las cosas que aun te faltan por hacer, ya que luego no habrá tiempo de hacerlo y vivirás arrepentido de ello por el resto de tu vida.

Aprende de las olas mar, que constantemente vienen y van formando diferentes tamaños siendo diferentes unas de las otras…

Así deberías ser en tu vida diaria; escapar de la rutina, tomar riesgos que te favorezcan y no conformarte con tus hábitos rutinarios diarios.

Estar en contacto con la playa y escuchar el sonido del mar estimula un área del cerebro llamada “corteza prefrontal”, la cual es responsable de nuestras emociones y de la reflexión personal, así que si estas pasando por un momento incómodo y trágico en tu vida, date un tiempo y visita la playa ya que de esta manera estarás activando el estado de felicidad en el cerebro.

Además de ello se ha comprobado que estar en contacto con el océano reduce los niveles de cortisol (también llamada hormona del estrés), transmitiendonos esa sensación de paz y calma, sintiéndonos más seguros que cuando estamos en lugares con animales salvajes como en la selva o con los delincuentes en la gran ciudad, ya que la superficie del mar que se pierde en el horizonte es plana y le transmite a nuestro cerebro esa sensación de estabilidad y seguridad.

Incluso han llegado a sugerir que nos recuerda al sonido de los latidos del corazón de nuestras madres cuando estábamos en el vientre materno, lo cual tendría un impacto emocional relacionado con la protección y seguridad.

Así que no esperes más y goza de los beneficios que tiene sentarse un rato frente a la playa.

Los hombres del siglo XXI no buscan una mujer sino que se buscan a sí mismo

En la actualidad son innumerables los síndromes que existen para caracterizar la personalidad de las personas, uno de ellos es el famoso “síndrome de simón”. Así como lo explica el psiquiatra español Enrique Rojas, se trata de una variante del síndrome de Peter Pan o el hombre light apodado en los años 90; en el cual ahora tenemos un hombre de 25 – 35 años de edad que le tiene miedo al compromiso y solo se encuentra enfocado en su éxito social. Ha sido apodado recientemente por la modalidad masculina del siglo XXI.

El nombre surge a través de un acrónimo para describir la característica de su personalidad:

El mito del Narciso se cumple a la perfección con este personaje que ahora llamamos Simón. Cada una de las letras de su nombre es un acrónimo y una característica de su personalidad: 

  • S: de soltero
  • I: de inmaduro
  • M: de materialista
  • O: de obsesionado por el trabajo 
  • N: de narcisista.

El psiquiatra Enrique Rojas ha deducido que la madurez real, es aquella que se logra cuando nos damos cuenta que el mundo no gira solo en torno a uno mismo sino a todas las personas, por lo tanto dejamos de ser el centro de atención; algo que no sucede con lo que tienen este tipo de síndrome ya que se comportan de una manera narcisista.

¿Cuáles son las características que definen a una persona con este tipo de síndrome?

El psiquiatra Enrique Rojas señala que este perfil podría ser el resultado de personas que en su infancia se educaron sin tener límites, eran niños caprichosos y claramente autoritarios con sus padres. Por lo tanto cuando crecen presentan las siguientes características:

1. La estabilidad económica está primero ante todo:

Los que están incluidos dentro del “Síndrome de Simón” a su vez no buscan una mujer para formar pareja, sino que están obsesionados en triunfar laboral y profesionalmente, recorrer el mundo, cuidar su cuerpo y pasarlo de bien. Prefieren la emoción del momento, a la seguridad de lo estable. No les importa sacrificarse por completo para escalar posiciones en su trabajo y suelen contar con un ego casi infinito. Puede que vivan solos o con sus padres, pero nunca en pareja. Gastan sus sueldos únicamente en satisfacer sus deseos y gastan todo lo que tienen. Además, no ahorran ni les preocupa su seguridad económica futura más allá de mantener su puesto de trabajo.

2. Prefieren la soltería que una relación amorosa:

En este caso, dichos jóvenes tienen una idea algo errónea de lo que es la libertad, ya que piensan que estar en pareja es lo mismo que vivir encerrado en una jaula. Perder su situación de “soltero” por un amor no es algo que les interese demasiado.

3. Son inmaduros:

Son incapaces de amar de manera auténtica, segura, con compromiso, valentía y respeto. No se dan siquiera la posibilidad de descubrir qué es estar enamorado, entregarse por completo y tener un proyecto en común con alguien (que no sea relacionado al trabajo). Solo pueden amarse a sí mismos. Puede tratarse de una persona con muchas habilidades profesionales, pero muy pocas habilidades emocionales. 

4. Son el claro ejemplo de un narcisista: 

Cuando hablamos de narcisismo debemos distinguir dos realidades. La primera es el trastorno de la personalidad narcisista, el cual, según un estudio llevado a cabo en la Universidad de Belmont, Massachusetts, afectaría a solo un 1 o 2 % de la población. Por otro lado están quienes sólo presentan unas características, conformando así un estilo de personalidad (pero no un trastorno). El síndrome de Simón define este último estilo. Pueden pasarse horas haciendo pesas en el gimnasio,  pasar por el quirófano y hacerse algún que otro “arreglo”, orquestar un tipo de vida que en esencia, busca solo ensalzar su imagen.

Algunos psicólogos concluyen que este síndrome también podría llegarse a presentar en mujeres siendo apodado como el “síndrome de Laura” debido a su acronimo por sus iniciales donde L de liberada, A de autónoma, U de universitaria, R y A de racionalizar el amor. Así que coméntanos y etiqueta a alguien que pienses que tiene estas características.

6 pasos para superar la timidez

La timidez puede ser encantadora en algunas situaciones, puede darnos un aura de misterio, pero cuando esta llega a niveles muy elevados puede crearnos varias dificultades. La timidez puede deberse a factores hereditarios, debido a traumas, experiencias sociales difíciles, etc. Todos tenemos una manera distinta de ser, el objetivo no es ser una persona diferente, sino dominar nuestra timidez de forma que no se convierta en un obstáculo para nuestro desarrollo integral, por ello aquí te mostramos 6 pasos para superar la timidez.

1. “Actúa” con confianza

Reflexionar, tomarte un tiempo para conversar contigo y definir cuál es la razón por la que eres tímido te ayudará a conocerte mejor y a buscar la ayuda adecuada. Es posible que hayas pasado por un evento traumático, una experiencia violenta, o tus seres queridos (familiares) pueden ejercer una relación de dominio sobre ti. Identificar esto te ayudará a comprender que el estado de timidez que presentas se debe a ello y que es necesario que recurras a ayuda especializada para superar ese hecho específico. Una vez que se aborda el hecho desencadenante, la timidez empieza a ser superada.

Por otro lado, es importante saber que muchas personas pueden ser tímidas en la juventud, pero que generalmente la timidez suele retirarse con el paso de los años. Si fuiste tímido en etapas tempranas, no quiere decir que esa etiqueta deba permanecer contigo. Muchas veces esta etiqueta colocada en etapas iniciales, puede ser tomada de manera literal y puede encasillar, haciéndonos creer que esa es nuestra realidad, cuando lo cierto es que una etiqueta no nos define para siempre.

2. “Actúa” con confianza

La seguridad y la sociabilidad, como otras habilidades, (como aprender a nadar, por ejemplo) puede dominarse a través del aprendizaje y la práctica.

En realidad, muchas personas podemos sentirnos ansiosos ante distintas situaciones sociales. En realidad, el objetivo no es eliminar por completo la ansiedad ante una situación social; todos podemos sentirla en algún momento. El objetivo es que descartes la idea de que para superar la timidez debes evitar situaciones sociales. Al contrario, la única manera de superar la timidez es empezar a exponerte a mayor cantidad de interacción.

Eliminando la evitación, podrás empezar a superar la timidez. Una vez que tengas esta consigna, debes tratar de “actuar” con confianza, como entrando en un personaje de una obra teatral.

Muchas veces podemos sentirnos muy inseguros, pero actuamos como si no fuera así. Esto puede ayudar en la medida en la que los demás no perciben la inseguridad y eso nos facilita lograr una inserción social favorable. Todos nos sentimos inseguros en muchos momentos, pero la consigna es continuar a pesar de ello.

3. Crea una lista de situaciones en las que te sientes más tímido y luego afróntalas

Toma nota de aquellas situaciones sociales que disparan la ansiedad y te hagan actuar como una persona tímida. Participa en pequeñas charlas con nuevas personas, trata tan solo con pregúntele un dato a una desconocido, puedes inscribirte en talleres de manualidades, arte, e ir “subiendo de nivel” al inscribirte en talleres de teatro u oratoria.

Recuerda, como mencionamos en el punto anterior, la manera más efectiva de superar la timidez es exponerte a aquellas situaciones que mayor ansiedad te causan. Al inscribirte en talleres y hablar con nuevas personas además te darás la oportunidad de comenzar desde 0 y practicar las habilidades sociales cuantas veces desees hasta adquirir práctica, seguridad y espontaneidad.

4. Interesarte en lo demás

Si, lo que acabas de leer. Muchas veces, cuando somo tímidos, tendemos a “encerrarnos en nosotros mismos” y damos por sentado las intenciones y pensamientos de los demás, cuando no es así. Tal vez, la razón por la que “eres tímido” es porque estás muy centrado en ti mismo y asumes que los demás son de una determinada manera (podríamos clasificarlos como malos, pesados, tontos, etc). Pero la verdad es que todos, como tú, tenemos una historia que contar, razones, y aspiraciones.

Despierta tu curiosidad por conocer a los demás, pregúntate: ¿Quiénes son y por qué son así? ¿Cuáles son sus intereses y pasatiempos?. Esto te ayudará a tener otra visión de los demás y además será lo que te ayudará a generar interesantes conversaciones.

A las personas nos encanta hablar de nosotras mismas, tener a alguien que está interesado en conocernos, la convierte en la persona más interesante, con la que siempre queremos estar, serás el centro de la atención y la persona más sociable.

5. Mantén un registro de tus progresos

Crea una lista donde coloques tus progresos, ¿A quién conociste? ¿Esta vez fuiste tú quien inició la conversación? ¿Esta vez pudiste acercarte con mayor soltura? ¿Pudiste mantener el contacto visual en una conversación?

Llevar un registro de cada uno de tus pasos te ayudará a mantenerte motivado y con un buen estado de ánimo. Revisar tu lista, te permitirá darte cuenta de tu progreso y te darás cuenta de que si es posible superar la timidez y recuérdalo, cada uno tiene su propio tiempo para lograrlo, lo importante es que no te des por vencido y continúa intentándolo hasta que tú te sientas cómodo con tu socialización y los beneficios que esto traerá a tu desenvolvimiento diario.

6. Sé amable contigo mismo

Si bien la timidez puede ser superada, no es algo que se pueda lograr de un día para otro. Como podrás ver, superarla consiste en una serie de pasos que nos llevarán al éxito con tiempo y dedicación. Evita criticarte cuando puedas tener torpeza o cometer algunos errores. Estás aprendiendo, es tu proceso.

Viajar es la mejor manera de perderse y encontrarse al mismo tiempo

¿Viajar para perderse o viajar para encontrarse? Seguramente es una de las preguntas que da más vueltas sobre tu cabeza; y es que cuando llega el final de la jornada de trabajo reflexionas y te cuestiones ¿de verdad disfruté algo de lo que hice hoy?, y es que debido a la rutina de nuestro día a día que nos mantiene tan anestesiados no nos quedan fuerzas para hacer otro tipo de actividad sino más nada que descansar.

Pero aunque no lo creas, desprenderse un poco y salir de la rutina podría ser tan beneficioso como ir al gimnasio; te permite conocer nuevas culturas, diferentes personas; y lo mejor de todo es que te genera algunos beneficios para tu salud, los cuáles han sido científicamente comprobados y que te mostraremos a continuación: 

1. Fortalece tu cerebro:

Según como explica la Dra. Sagrario Manzano Palomo coordinadora del grupo de Estudio de conducta y demencia de la sociedad española de Neurología, “Cuando realizas un viaje se estimula el lóbulo frontal del cerebro el cual está encargado del control de los impulsos, el juicio, la producción del lenguaje, funciones motoras, comportamiento sexual, socialización y espontaneidad. Los lóbulos frontales asisten la planificación, coordinación, control y ejecución de las conductas. Además de esto influye en el deseo de experimentar nuevas experiencias, aprender nuevos idiomas y culturas. Es por ello que realizar este tipo de actividad mejora nuestra reserva cognitiva, todo lo contrario a lo que sucede cuando sufrimos de episodios estresantes debilitando las redes neuronales en dicha zona.

2.. Aumentas tu creatividad y vuelves más ingenioso:

Por su parte el Dr. Jose Manuel Moltó Jordá, miembro de la sociedad española de neurología comenta que “viajar permite que los pensamientos de nuestra mente se expandan, haciéndolo más apto para adquirir nuevas habilidades, nos da la capacidad de comprender mejor algunas cosas que no solíamos ver frecuentemente en el sitio donde vivíamos, además aumenta la creatividad y la sinapsis neuronal (aumento de los impulsos nerviosos) cuando empiezas a adaptarte a culturas distintas cuando viajamos. Al cambiar de perspectiva, cambiamos nuestro punta de vista para así poder desarrollar nuevas estrategias y abordar de otra manera los problemas.

3. Te da sentido de pertenencia:

Por otra parte, científicos del Centro de Investigación Gerontológica de Finlandia han observado que personas que realizan actividades culturales o experimentan el mundo a través de viajes, tienen un fuerte sentimiento de pertenencia de grupo, una mejor aceptación propia y una menor tasa de mortalidad ¿De qué manera influye esto?, los científicos piensan que integrarse con nuevas personas, aumenta tus deseos de vivir y de ayudar a los demás, ademas de ello te mantiene en una movilidad corporal constante favoreciendo la realización de actividad física y de esta manera previniendo las enfermedades ocasionadas por el estrés y el sedentarismo. 

Así que cuando te toquen tus vacaciones por año, no las malgastes quedándote acostado y levantándome tarde, sal y explora nuevos horizontes y permite obtener los beneficios que el viajar tiene para tu salud…

Crecer significa dejar de culpar a tus padres

Hay una frase que dice “No podemos elegir de dónde venimos, pero sí hacia dónde vamos”, con esto quiero decir que aunque nuestra familia sea disfuncional y nuestra infancia haya sido difícil aun tenemos la oportunidad de dar un nuevo inicio a nuestra vida, crecer y avanzar. 

Aunque tengamos muchas opciones, elegimos muchas veces culpar a nuestros padres ya sea por nuestras relaciones sentimentales, por nuestros problemas, por nuestros hábitos en fin por todo. Los responsabilizamos por todo lo malo y aunque sea cierto apegarse al resentimiento y a la ira hacia ellos no te traerá nada bueno lo que finalmente impedirá que logres tu crecimiento personal. 

Podemos durar años enfadados culpando a nuestros padres pero esto no disminuirá nuestro dolor. Ser padre o madre trae consigo muchos retos y dificultades en la tarea de educar, cuidar y acompañar a sus hijos en este camino para crecer. Y ciertamente la influencia de los padres, tiene un efecto directo en la vida de su hijos y puede dejar grandes  huellas, pero no es determinante todo va depender de las capacidades de afrontamiento que tenemos cada uno. 

El ser humano tiene la capacidad de recuperarse y ser resiliente incluso en las situaciones más adversas y esto es lo que nos hace crecer, salir adelante y empoderarnos de nuestra vida. 

Sin embargo, podemos buscar culpar a otros y así justificar lo que nos ocurre pero realmente no estamos asumiendo nuestra propia responsabilidad nos quedamos con lo que fue y paso, así no necesitamos hacer nada y solo nos quejamos. 

Pero esto solo hace que perdamos el control de nuestra propia vida, quedando a merced de lo que pueda pasar. Por tanto, hay un punto en nuestro crecimiento que debemos dejar de poner toda la responsabilidad a nuestros padres y a todo a nuestro alrededor y ser protagonistas de nuestra propia historia. 

Cuando crecemos podemos resignificar todos nuestros enojos, frustraciones, odio y resentimiento de nuestra infancia darles un nuevo rumbo para así comprender y hacernos cargo de nuestras propias decisiones y actos. Crecer implica hacerse responsable.

Es importante que no guardemos silencios, que dejemos los miedos y los resentimientos, que expresemos un te quiero y una brazo, un siempre estaré para ti a pesar de todo de padres a hijos aun con los aciertos y desaciertos pero siempre con amor. Nadie es perfecto y todos cometemos errores y cada uno hace lo mejor que puede con los recursos que tiene. 

Finalmente, siempre tendremos la potestad de decidir cómo queremos vivir el resto de nuestra vida, podemos seguir juzgando, guardando rencor y arrastrar a nuestra adultez todo nuestro pasado o podemos darle un giro y tomar la responsabilidad de cada una de nuestras acciones, decidir dejar todo atrás, perdonar y sentirnos merecedores de afecto y respeto y entender a nuestros padres. 

Esto nos posibilita más nuestro camino, pero depende únicamente de nosotros sanar y soltar. Recuerda a pesar de todas las dificultades se puede triunfar en la vida y ser feliz.  

“Así que supongo que somos quienes somos por un montón de razones. Y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero aunque no tengamos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos desde ahí. Todavía podemos hacer cosas. Y podemos intentar sentirnos bien con ellas.”

Charlie


8 Cosas para recordar cuando piensas que no eres suficiente

Hay días en los que amanecemos sin energía, sin ánimo y por más que te esfuerzas no logras tus objetivos, te sientes como en una competencia de carrera en la que el camino es infinito y te desvaneces no puedes sostenerte. Te miras al espejo y no crees ser capaz, desistes y se vuelve insoportable este malestar cada día más.

Así solemos sentirnos cuando no nos sentimos suficientes, cuando las cosas que hacemos y decimos dejan de tener sentido, cuando mirarnos y reconocernos se vuelve una misión imposible. Sencillamente no crees ser merecedora de las cosas buenas que te suceden y no te crees suficiente de lograr tus anhelos. 

La baja autoestima está relacionado con este tipo de pensamientos negativos “No soy suficientemente buena”. Todos en algún momento hemos pasado por esto, hemos dejado de confiar en nosotros, auto castigandonos y aunque podamos ser conscientes de estos pensamientos todavía caemos nos siguen y caemos en ellos. 

La inseguridad puede ser tan grande que puede interrumpir y limitar tu crecimiento personal. Es una sensación que te incapacita y puede ser recurrente. Incluso se puede presentar que personas cercanas a ti te digan que no eres capaz y que puedes hacerlo mejor. 

Pero ciertamente estos mensajes hablan más de la persona que de ti y es un error en el que caemos ya que lo que digan otros no nos va a definir ni va a determinar nuestro futuro solo nosotros decidimos, solo debes recordar que si eres suficiente. Suena muy fácil pero todo esto lleva un proceso de trabajo interior, heridas que debemos sanar y soltar todo aquello que nos hace daño. 

Esto conlleva ser responsables de nuestros actos, reconocer eso que nos ha perjudicado y las situaciones que nos han hecho pensar que no somos suficiente, pero no se trata de hacerlo con ira o resentimiento sino de comprender para soltar perdonar y perdonarnos a nosotros mismos. 

De este modo, cuando te sientas negativo y sientas que no eres suficiente recuerda estas 8 cosas: 

1. El primer paso y el más importante es empezar por ti, alimentar tu amor propio, trabajar en tu autoestima, respetarte y valorarte. No olvides todo empieza por ti no por lo que piensen, hagan o digan los demás. 

2. Recuerda que cada persona es única. No te compares, cada persona está construyendo su propio camino tu sigue adelante estás a tiempo y tu momento es ahora. 

3. El lugar y el momento en el que te encuentras ahora son necesarios, porque es exactamente así como llegarás a donde quieres ir mañana. 

4. Las situaciones difíciles siempre nos enseñan algo importante, aunque no lo veas en este momento. Incluso el sufrimiento y el dolor tienen una finalidad en nuestra vida, esto nos permiten crecer y avanzar. Es tu elección cambiar tus preocupaciones por aceptación o los arrepentimientos por lecciones. 

5. Siempre tendrás en tus manos la elección si enfrentar tus dificultades desde la amargura o si hacerlo desde la tranquilidad y la paz. Tu eliges cómo afrontar cada una de las situaciones que vives. 

6. No te adelantes. Esto solo te genera ansiedad, en vez de preocuparte dirige toda tu energía para ocuparte de lo que si esta pasando. 

7. No te sobreexijas. En definitiva hay situaciones y cosas que no podemos cambiar. De lo que sí tienes control es de tu vida y siempre habrá algo que puedas hacer porque eres suficiente. Sigue adelante y da pequeños pasos para lograr tus objetivos. Recuerda que estos se logran con acciones y firmeza. 

8. Eres más grande y fuerte que tus problemas. Quizás no hayas avanzado mucho o no estés en donde quisieras estar pero lo importante es que sigues adelante, recuerda todo lo que has progresado, en vez de recordar todo lo que aún te falta. Alégrate por tus pequeños logros y reconoce lo maravilloso que eres. 

Recuerda Eres suficiente…